lunes 18 de septiembre de 2006, 11:34:05
ARQUEOLOGIA TRANSMEDITERRANEA IV
Tipo de Entrada: 
CUADERNO
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Vuelvo a escribir este artículo publicado el 14/8/06, que con la petada del servidor se desintegró en ceros y unos por el cyberescpacio...
Dicen que el que la sigue, la consigue, y que la constancia en algunas ocasiones tiene su recompensa.
En este caso nos ha premiado cumpliendo el objetivo que nos habíamos marcado para "antes de las vacaciones", ya que el calor del mes de julio, del mismo modo que nos había nublado la vista cuando habíamos intentado trabajar en la pared, deshacía nuestras ilusiones como se derrite un helado al sol, mientras veíamos que "esta asignatura" nos iba a quedar para recuperar en septiembre.
Aunque los últimos días que habíamos intentado trabajar lo habíamos pasado bastante mal debido al calor, seguíamos con nuestro calendario fijado con mucho tiempo de antelación, aún a sabiendas de que casi con total seguridad, difícilmente íbamos a poder terminar las tareas que pretendíamos.
No obstante, una semana antes (el día 2) a mediodía, con mucho sol, pero todavía con más ganas y osadía, habíamos idoa la Falconera a escalar un par de antiguas vías para observar el recorrido, comprobar el estado del equipamiento, valorar la vía y esas cosas.
Nos sorprendió que pese al sol, pero con la marinada en pleno auge (un Garbí de fuerza 4 bien puesto), se escalaba razonablemente bien por lo menos en esa parte del acantilado.
Este sábado (12-8-06), la temperatura había bajado con respecto a semanas anteriores y el tiempo se presentaba inestable. Salvo la constante amenaza de lluvia, el resto de condiciones eran óptimas. Nos marcamos un par de tareas concretas con el fin de salir cuanto antes de allí, si fuese posible sin mojarnos por la lluvia.
Queríamos llegar antes de vacaciones a la gran cueva de la Falconera, pero tras algunas tentativas y cavilaciones, nos faltaban todavía por resolver algunos metros. El tema no es que sea muy complicado, pero como siempre buscamos poder escalar indistintamente en uno u otro sentido, hay que mirárselo con cariño.
Habíamos probado un par de posibilidades sin terminar de verle buen color, de manera que habíamos optado por seguir el recorrido de un largo de una conocida clásica de esta pared, el único "pero" es que teníamos que escalarlo en sentido contrario del que se escala habitualmente.
La verdad es que las cosas parecen más complicadas hasta que te pones a ello, y la verdad es que salió sin complicaciones.
Una vez que sabemos que podemos hacerlo, sólo nos queda abrir un franqueo de unos 5 o 6 metros y colocar un parabolt que nos permite descolgarnos hasta la siguiente reunión.
En una horita el anclaje está colocado y mi brazo cansado ;-))) ¡tenemos la ruta abierta hasta la gran cueva!, hemos terminado por hoy y la lluvia nos ha respetado. Salimos escalando por esta clásica vía hasta lo alto del acantilado.
Hasta la fecha llevamos abiertos 9 largos y unos cuantos metros...
Nos queda algún retoque en cuanto a equipamiento, dejar lazado con algo consistente algunos puentes de roca, mejorar alguna R, y talvez (tenemos que volver a escalarlo), añadir algún parabolt como protección en algún paso, que hasta ahora no hemos colocado ninguno con ese fin en concreto.
Ya con el nuevo curso, empezaremos el último tramo del acantilado que pretendemos concluir en el Pas de la Mala Dona.
Nos gustaría terminarlo antes de las próximas vacaciones (Navidad). Será entonces cuando tengamos los exámenes finales, cuando alguna cordada se anime y repita la vía.
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